Este verano huyendo del calor abrasador de Andalucía nos hemos ido con la autocaravana a la Sierra de Albarracín. Entre los lugares que hemos visitado en esta comarca no podía faltar, por supuesto, la capital de la comarca, uno de los pueblos más bonitos de España. La sierra que lo rodea ofrece además una gran cantidad de posibilidades de rutas de senderismo.

Queremos compartir toda la información que os puede resultar útil de nuestra estancia en Albarracín con la autocaravana.

¿Dónde pernoctar con autocaravana en Albarracín?

En Albarracín hay un gran aparcamiento en la parte de abajo del pueblo, junto al río. En la zona del fondo hay espacios grandes para las autocaravanas. Es de pago, aunque no es caro, solo 4 € por día. No está permitida la pernocta.

En las cercanías se puede pernoctar en el aparcamiento público del Parque Dinópolis, y en un aparcamiento a unos 2 km en la carretera que va al área recreativa de El Navazo. Hay un camping cerca del pueblo, a unos 10 minutos andando.

Para pernoctar nos fuimos al cercano pueblo de Torres de Albarracín, antes de llegar pasaréis por el Parque Albarracín Aventura, donde además de disfrutar un rato si vais con niños, podréis utilizar el área de autocaravanas, totalmente gratuita, para vaciado de aguas grises y negras y llenado de agua.

Un poco de historia

Albarracín cuenta con una gran riqueza monumental e histórica. Se encuentran asentamientos humanos en estas sierras desde hace 8000 años, lo que atestiguan las representaciones rupestres en El Navazo. Desde entonces los asentamientos humanos han sido ininterrumpidos con yacimientos neolíticos, iberos y romanos.

En época musulmana constituyó una de las taifas de la península. En 1170 deja de ser musulmana y pasa a manos de Pedro Ruiz de Azagra. La población musulmana siguió habitando estas tierras hasta que fue expulsada en 1610, por lo que la influencia mudéjar en estas tierras es muy evidente.

En 1300 pasa definitivamente a la Corona de Aragón. El territorio contó con un ordenamiento jurídico propio, el fuero de Albarracín, desde el siglo XIII hasta 1598, cuando Felipe II lo derogó. En la Guerra de la Independencia es destruido el barrio del Arrabal situado a extramuros de la ciudad. Este hecho marca el declive de la ciudad. Actualmente el turismo está favoreciendo su resurgimiento.

Lugares de interés

La mejor forma de conocer Albarracín es perderse por su casco urbano, un entramado medieval de calles estrechas superpuestas unas a otras, y disfrutar de la multitud de rincones y casas solariegas que os iréis encontrando a la vuelta de cada esquina.

Los puntos a visitar más destacados son:

Casa azul o Casa de los Navarro Arzuriaga

Está situada en la calle Azagra. Fue construida en el siglo XVII por los Navarro al convertirse en la familia más influyente de la tierra. Lo más llamativo es su color azul y los elementos decorativos que recuerdan construcciones andaluzas, sin duda fruto de las relaciones con la trashumancia. Aunque una leyenda dice que el dueño de la casa la pintó de ese color para mantener a su lado a su esposa de origen andaluz que añoraba su tierra. Destaca su torre y sus bellas escaleras.

Murallas

La ubicación estratégica de Albarracín se basa en su fácil defensa por la orografía del terreno, completada por un sistema defensivo que la hizo prácticamente inexpugnable. Está rodeada de tres castillos, el principal, el del Andador y el de Doña Blanca.

Se accede a las murallas desde la parte alta de la ciudad, a través de un sendero. En el recorrido pasaréis junto a lienzos de muralla y torres defensivas.

La torre que domina todo el recinto desde su punto más alto se llama Torre del Andador. Es una torre musulmana del siglo X que se impone por encima de las murallas y desde la que se domina toda la ciudad y los valles de alrededor.

En el inicio de la subida a las murallas se encuentran el Portal de Molina y la iglesia de Santiago.

Plaza Mayor

La amplia Plaza Mayor es el centro geográfico de Albarracín. Los edificios más característicos son el Ayuntamiento, del siglo XIV, con soportales de medio punto en su planta inferior, y el que hay en el inicio de la Calle del Chorro con un precioso balcón esquinero. Junto al Ayuntamiento hay un magnífico mirador que ofrece una bella vista de la cara este de la ciudad, dominada por la Catedral.

Torre de Doña Blanca

La Torre de Doña Blanca defendía el extremo sur de la ciudad. Fue construida en el siglo XIII sobre una anterior de origen árabe. El cementerio queda a sus pies. Se puede acceder por una escalera hasta una puerta hacia la mitad de la muralla que ofrece vistas hacia el cementerio y la ciudad al fondo. Cuenta la leyenda que en esta torre pasó su destierro la princesa doña Blanca de Aragón, y su espíritu vaga aún por la misma en las noches de luna llena.

Cementerio, Iglesia de Santa María y Convento de los Carmelitas Desclazos

La calle de Santa María os llevará hasta la iglesia de Santa María, el primer templo cristiano de Albarracín, y la Torre de Doña Blanca, que son las únicas edificaciones que quedan del Convento de los Dominicos, actualmente convertido en cementerio. Os recomendamos que os adentréis en él y descender junto a la fachada de Santa María, donde se abre un mirador hacia el río.

Catedral y calle de la Catedral

La calle de la Catedral es una de las más importantes de la ciudad. En la calle destacan tres edificios, la Casa de los Monterde, la Catedral y el Palacio Episcopal, además de un mirador a los pies de la Catedral.

La Casa de los Monterde presenta un noble portalón rematado con gran escudo y bella rejería en ventanas y balcones. Está atravesada en la zona inferior por un pasaje abovedado. Enfrente está el Palacio Episcopal, que destaca por su monumental escalera.

La Catedral fue edificada hacia el año 1200, sustituyendo a la antigua mezquita. El templo actual data del siglo XIV. Apenas tiene fachada por el reducido espacio de las calles de Albarracín. El campanario de planta cuadrada está decorado con tejas de llamativos colores.

Junto a la catedral se inicia la calle del Salvador que va a desembocar a la plaza de la Seo, en la que se encuentra otra de las puertas de la Catedral. Frente a ésta se sitúa la casa de Santa María. Pasando bajo un dintel se inicia un camino que bordea el castillo con vistas al río Guadalaviar y al Molino del Rey, al cual los judíos debían ir obligatoriamente para conseguir harina. Desde este punto se puede iniciar el Paseo Fluvial junto al río.

Ermita de San Juan y Museo Municipal

Esta bella ermita data del siglo XVII y tal vez ocupe el lugar de la antigua sinagoga. Enfrente está el Museo Municipal “Martín Almagro” en el antiguo Hospital del siglo XVIII.

Castillo musulmán

Este castillo se encontraba en la primitiva ciudad musulmana, a la que se accedía por una puerta situada cerca de la plaza Mayor. Actualmente está siendo restaurado.

Paseo fluvial

Es una senda corta que bordea la ciudad a lo largo del río con algunos tramos con pasarelas sobre el mismo, y que ofrece una visión diferente de Albarracín.

Parque Mar Nummus

Si vais a Albarracín con niños no dejéis de visitar el Parque Mar Nummus. En este centro encontrarás una gran variedad de fósiles de los seres que vivieron en el inmenso mar que cubría la Sierra de Albarracín hace 150 millones de años: cocodrilos, esponjas, ammonites… y aprenderás cómo se forma un fósil.

El precio de la entrada es de 5,50€ para los mayores de 12 años y 4,5€ para los menores. También hay una entrada especial que te permite visitar el gran parque central Dinópolis y los siete centros que hay distribuidos por diferentes localidades de la provincia de Teruel. La compra de las entradas se puede realizar on line y así evitar las colas en taquillas. Tened en cuenta que el Parque Nummus cierra de octubre a junio.

Os dejamos el enlace a la web de Dinópolis. donde podréis encontrar toda la información.

Senderismo por la zona

Podéis hacer multitud de rutas de senderismo y BTT por la zona, nosotros os proponemos las siguientes:

Barranco de la Hoz – Desde Calomarde parte una ruta a través del Barranco de la Hoz realmente espectacular. Para poder pasar por el profundo barranco rodeado de altas paredes de roca han preparado una serie de pasarelas adosadas a la roca, escaleras y puentes.

Molino de Barranco Hondo – En la ruta Molino de Barranco Hondo acompañaréis al río en tramos tranquilos y también a través del profundo barranco y desde la alturas de los tajos. Os encontraréis finalmente con un azud a partir del cual la única posibilidad de seguir por el río es por dentro de sus heladas aguas y descubriréis porque se le llama Barranco Hondo. La ruta parte desde Tramacastilla.

Cascada de San Pedro y Ojos del Cabriel– En esta ruta en las cercanías de El Vallecillo pasaréis por dos lugares emblemáticos de la Sierra de Albarracín, los Ojos del río Cabriel y la Cascada del Molino de San Pedro. La cascada es muy visitada pues, además de su belleza, forma una gran poza que hace que sea un lugar ideal para pasar el día al fresco huyendo de los calores estivales.

Los alrededores de Albarracín

Comarca Sierra de Albarracín

Vale la pena adentrarse por los montes de esta comarca e ir descubriendo con pausa sus pueblos, su increible naturaleza y conocer su rica historia. Abundan restos prehistóricos, castillos y pueblos medievales. La densidad de población es pequeña por lo que tendréis la sensación de tener toda la naturaleza para vosotros.

Podréis encontrar información muy interesante en su página web:  https://www.comarcadelasierradealbarracin.es/

Fiestas, tradiciones

El 8 de Septiembre se ofrece un homenaje a la patrona de la localidad, Santa María de Albarracín, y el 14 a su patrón, el Cristo de la Vega. Además del 15 al 17 del mismo mes se organizan los tradicionales encierros de toros, que tienen gran tradición y arraigo popular.

A mediados de Enero se celebran las hogueras de San Antón y el 30 de abril se cantan los Mayos, coplas que exaltan la belleza femenina.

Forja

Una de las particulares riquezas de la comarca son los trabajos de hierro forjado, muy presente en rejas, balcones, puertas y elementos decorativos.

Gastronomía

En Albarracín y toda su comarca podréis degustar una sabrosa y contundente cocina aragonesa. Entre sus platos típicos destacan sobre todo las carnes. Si podéis no dejéis de probar alguno de sus platos típicos: ternasco, estofado de ciervo, caldereta de cordero, conejo escabechado, migas con uva, gachas, gazpacho de pastor, sopas de ajo, revuelto de setas, huevos con jamón, truchas al vino, y los productos derivados del cerdo. Para postre son famosas las almohábanas de Ben Razin, unas rosquillas de origen árabe.

Otras rutas en autocaravana

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