Ruta Tajos del río Cacín (Granada)

Tajos del río Cacín

La ruta por el Sendero Tajos del río Cacín, o Tajos de los Bermejales, PR-A 345, es realmente una maravilla y una auténtica sorpresa. Discurre por la orilla del río Cacín bajo unos tajos espectaculares. Parte desde el poblado de los Bermejales y llega hasta el puente que hay en el Camino de la Navilla, para regresar por éste un tramo hasta el Cortijo del Cura y volver a enlazar por el sendero por la orilla del río. En algunos puntos más complicados se han instalado cuerdas, grapas y una escala para facilitar el paso.

La vez anterior que hicimos esta ruta el agua se había llevado algunos puentes y no pudimos completarla. La Federación Andaluza de Montaña ha reparado los puentes colgantes y ya se puede realizar completa.

Provincia: Granada
Localidad: Arenas del Rey y Alhama de Granada
Distancia: 14,6 km
Desnivel acumulado: 608 m
Duración: 4 h
Tipo de ruta: Circular
Nivel de dificultad: Moderado-Difícil
Apta para perros: No. El paso por la escala es complicado. Si el perro es pequeño se puede pasar con un arnés o mochila.
Época recomendada: Cualquier época del año, aunque en verano no es recomendable pues hay pocas sombras. .
Fuentes: No
Restaurantes: En el poblado de los Bermejales
Fecha de realización: 06/03/2023

Para realizar la ruta Tajos del río Cacín aparcamos en el poblado de los Bermejales. Las coordenadas GPS son: 36.99819, -3.89174.

Antes de iniciar el recorrido te recomendamos asomarte a la pared de la presa. A un lado se disfruta de las preciosas vistas del embalse con el pueblo de Arenas del Rey al fondo, y al otro lado de la presa puedes admirar los tajos por los que discurre la ruta.

En esta ruta no nos han acompañado nuestros perros Leo y Lola, pues hay algunos tramos en los que no pueden pasar. Un perro pequeño se puede llevar con arnés o mochila en esos pasos más complicados.

El sendero se inicia en la iglesia de la Inmaculada, que hay que atravesar buscando el camino que va hacia el río. El recorrido está bien señalizado. Se ha hecho una gran labor para intentar acondicionar el sendero para disfrute de caminantes, preparando cuerdas, escalas y puentes para salvar algunos pasos más complicados.

Al poco de iniciar el camino vas a encontrar el Mirador del Embalse, desde el que puedes admirar las altas paredes de roca y el profundo barranco por el que va el sendero. Hay un cartel con explicaciones interesantes sobre los tajos. Sorprende la altura de las formaciones rocosas y las formas que la erosión del agua ha ido creando en ellas.

El sendero discurre durante un buen tramo por la parte superior de los tajos, lo que permite admirar las formaciones rocosas. Adosada a una de las paredes de roca y asomada a la profundidad del tajo quedan los restos de una edificación.

El sendero atraviesa un par de barrancos y después desciende hasta la misma orilla del río, donde se ve con más claridad el profundo corte que ha hecho el agua en la roca a lo largo del tiempo.

Para pasar una parte en la que el río se encajona más y se forman unos rápidos es necesario volver a subir, para lo que se ha instalado una escala que ayuda a salvar un escalón en la roca. No tiene gran dificultad, pero hay que tener precaución al trepar.

Más adelante se han instalado también cuerdas y grapas para ayudar a subir por algunos “trepaderos” en la roca. No son imprescindibles pero sí ayudan bastante a facilitar el paso y aportan seguridad.

Durante todo el recorrido puedes admirar las formaciones de roca que se asoman sobre el río, algunas con formas curiosas, como la que se asemeja a la quilla de un barco. El juego de luz entre las rocas iluminadas y las profundidades en sombra es también uno de los espectáculos del paisaje.

Vas a llegar a un desvío del sendero. A la derecha va hacia el Cortijo del Cura y el carril de regreso a los Bermejales. A la izquierda la senda se dirige hacia el río por un vertiginoso descenso en zigzag. Cerca del final hay un tramo un poco más complicado y se han instalado también cuerdas para ayudar a bajar. Más adelante hay otro tramo con cuerdas, esta vez para ascender por las rocas.

Después te espera un sorprendente paisaje, con grandes formaciones rocosas extraplomadas sobre el cauce del río. Poco a poco el extraplomo se va cerrando sobre el camino y llega un momento en que hay que pasar por una estrecha terraza sobre la orilla con las rocas tan bajas que obligan a agacharse un poco.

Aquí el río se ensancha y para cruzarlo se han instalado puentes colgantes. Primero unas troncos de madera permiten pasar sobre el agua y después el primer puente colgante. Más adelante hay que cruzar otros dos puentes colgantes y una pasarela. Los puentes colgantes le dan un encanto especial a esta zona de la ruta.

Tras los puentes te llegas a un desvío señalizado a la derecha que indica la salida del barranco hacia el Camino de la Navilla. Nosotros hemos tomado esta pista de regreso hasta el Cortijo del Cura, tal como está señalizado. Sin embargo, este tramo por el Camino de la Navilla hasta el Cortijo del Cura por el carril no nos parece interesante. Puede ser una buena idea regresar de nuevo por el mismo sendero. Se puede también continuar el sendero río abajo en dirección al pueblo de Cacín.

Al llegar a la altura del Cortijo del Cura un desvío a la derecha te lleva de nuevo al sendero que va por la orilla del río de regreso al embalse de los Bermejales.

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Para ver el track y descargar la ruta pinchad el siguiente enlace:

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