Ruta por el río Saleres (Granada)

Hoy nos acercamos al Valle de Lecrín para hacer una ruta de agua por el río Saleres (Granada). Bajo Albuñuelas se encuentra el río Santo o Saleres, escondido en el fondo del barranco y que guarda un tesoro. Podemos hacer un recorrido por el interior del río pasando por pequeños saltos de agua y una magnífica cascada. Atravesaremos por “callejones”, angosturas que el río ha trazado entre altas paredes de roca, en los que el agua discurre tranquilamente por el fondo.

Provincia: Granada
Localidad: Albuñuelas
Distancia: 5,18 km
Desnivel acumulado: 183 m
Duración: 1 h 30 min
Tipo de ruta: Circular
Nivel de dificultad: Moderado
Apta para perros: *Es apta para perros hasta la cascada
Apta para niños: * Es apta para niños hasta la cascada
Época recomendada: Primavera o verano, con calor.
Fuentes: No
Restaurantes: En Albuñuelas
Fecha de realización: 22/05/2021

En esta ocasión no nos acompañan Leo y Lola porque no son capaces de superar un tramo de la ruta. Si vais con un perro pequeño o mediano podréis llevarlo sin problema en una mochila portaperros como ésta, disponible en diversas tallas, colores y estampados. Otra posibilidad es hacer la ruta lineal, es decir, al llegar a la cascada regresar y así no habrá problema alguno con vuestros peludos.

Desde que se accede al río el recorrido es prácticamente todo por dentro del agua, salvo cuando debemos salvar la cascada. Para sortearla hay que trepar por unas rocas. Han instalado unas grapas metálicas que facilitan el acceso. Tiene cierto peligro, pues la caída es importante.

La ruta por el río Saleres (Granada) hay que hacerla tranquilamente, de forma pausada, disfrutando de los rincones que ha ido trazando el agua, y del frescor que proporciona el discurrir de ésta y la abundante vegetación. La belleza del entorno, las angosturas, pequeñas cuevas en las paredes por las que cae el agua entre líquenes, nos hacen pararnos a cada rato.

Salimos desde el aparcamiento que hay en Albuñuelas, una explanada que queda por debajo del centro del pueblo. El acceso está bien señalizado. Desde el final de aparcamiento una calle desciende hacia el río. Hemos intentado tomar el río bajando hasta el puente, pero no hemos encontrado forma de acceder fácilmente al mismo por este punto.

Hemos regresado hacia el pueblo y tomado el primer desvío a la izquierda que nos lleva, atravesando por preciosas callejuelas y plazoletas del pueblo, decoradas con plantas y macetas llenas de flores, hacia el río. Pasamos junto a un precioso lavadero, que parece que aún esté en uso.

Entramos en el río en el punto donde se encuentra el Molino de los Úbedas, antes de cruzar el puente. Nos adentramos al agua y seguiremos por dentro del río con el agua por los tobillos, salvo cuando que hay que superar algún obstáculo un poco más grande. Iremos sorteando pequeños saltos de agua y abundante vegetación, que hacen que el recorrido sea lento, un poco dificultoso, y un auténtico placer para los sentidos, siempre acompañados por el ruido de agua.

El punto cumbre es la cascada que nos cierra el paso, una maravilla. el agua se precipita por una alta pared entre musgos y líquenes. En este punto hay un paso con cierto peligro. Hay que sortear la cascada por un lateral trepando por las rocas, con la ayuda de unas grapas metálicas. No es difícil, pero hay que tener mucha precaución.

Una vez pasada la cascada el camino por el agua se torna más tranquilo, el agua fluye con suavidad y no hay que pasar obstáculos complicados, aunque sí hay que esquivar zarzas.

Llegamos a una zona donde se estrecha bastante, con altas paredes cóncavas trazadas por el agua a lo largo de los miles de años. Recuerda al cercano Barranco de Luna.

Pasada esta parte nos vamos encontrando con terrenos de cultivo en las laderas junto al barranco. Nos vamos a desviar por una senda que parte a la derecha. Se puede continuar la ruta río arriba y tomar una pista forestal de regreso a Albuñuelas. El camino por el que regresamos nosotros es más bonito. Va paralelo a una acequia que ahora está entubada y no trae agua atravesando por terrenos de cultivo.

Otras rutas:

La senda conecta con un carril al llegar a una casa. Hay que atravesarlo y seguir el sendero que va por debajo de la casa. Está poco marcado. Más adelante conectamos con otro carril tras pasar una valla, que debemos dejar cerrada de nuevo. Tomamos el carril hacia abajo hasta el pueblo. Ya solo nos queda atravesar el pueblo disfrutando de sus bellos rincones hasta el aparcamiento.

Para ver el track y descargar la ruta pincha en el siguiente enlace:

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2 comentarios

  1. Estupenda publicación, muy detallada, gracias por dar difusión a nuestros pequeños paraísos escondidos en Albuñuelas.
    La ruta popularmente se llama “Los callejones de Albuñuelas” y el río aquí lo llamamos el río Santo, porque nunca se seca.

    1. Sabemos que se llama así, de hecho, si pinchas el enlace de wikiloc verás que la hemos llamado así pero para el Blog era un nombre demasiado largo. Es un gran paraíso. Mil gracias!

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