Recorrer Praga en bicicleta es una forma diferente, divertida y muy recomendable de descubrir la capital checa. Pedaleando puedes alejarte de los recorridos más habituales y combinar en una misma ruta algunos de los grandes monumentos de la ciudad con las orillas del río Moldava, zonas verdes y espectaculares miradores.
La ruta en bicicleta por Praga que te proponemos pasa por las calles del casco histórico, recorre agradables tramos junto al Moldava y atraviesa algunos de los parques más bonitos de Praga, desde los que disfrutarás de magníficas panorámicas sobre la Ciudad Vieja. Historia, patrimonio y naturaleza se combinan en un recorrido que te permitirá conocer Praga desde otra perspectiva y que a nosotros nos encantó.
Puedes hacer la ruta por tu cuenta o apuntarte a alguno de los tours en bicicleta por Praga, con diferentes recorridos y opciones con guía en español. Una alternativa perfecta si quieres descubrir rincones de la ciudad que muchas veces pasan desapercibidos en una primera visita.
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País: República Checa
Localidad: Praga
Distancia: 23,4 km
Desnivel acumulado: 122 m
Duración: 3 h
Tipo de ruta: Circular
Nivel de dificultad: Fácil
Ciclabilidad: 100%
Tipo de firme: 90 % asfalto; 10 % tierra
Ruta señalizada: No
Fuentes: Sí
Inicio de la ruta por Praga en bicicleta
Nosotros comenzamos esta ruta desde el Hotel Occidental Praha Five, donde estábamos alojados durante nuestra estancia en Praga. La empresa EUROPE BIKE TOURS nos llevó las bicicletas directamente al hotel, por lo que pudimos empezar a pedalear desde allí sin necesidad de desplazarnos hasta ningún punto de alquiler.
El hotel se encuentra en la zona de Smíchov, muy cerca del río Moldava, una ubicación estupenda para comenzar el recorrido y acercarnos rápidamente al centro histórico de Praga.
Recorrer Praga en bicicleta eléctrica
Nosotros realizamos esta ruta en bicicletas eléctricas urbanas, muy cómodas y fáciles de manejar, y acompañados por un guía local. La experiencia nos encantó, ya que nos permitió recorrer algunos de los lugares imprescindibles de Praga desde otra perspectiva, pero también alejarnos de las zonas más turísticas y descubrir rincones que probablemente habrían pasado desapercibidos en una visita convencional.
Una de las cosas que más nos sorprendió fue comprobar lo fácil que resulta combinar el patrimonio monumental de Praga con sus zonas verdes. En pocos kilómetros pasamos de pedalear junto al río Moldava y por el centro histórico a recorrer algunos de los grandes parques de la ciudad, rodeados de una exuberante vegetación.
Si te apetece vivir una experiencia similar, puedes reservar alguno de estos tours en bicicleta por Praga, con diferentes recorridos por la ciudad y opciones con guía en español.
Dónde alojarse en Praga
Durante nuestra estancia en Praga nos alojamos en dos hoteles diferentes, ambos muy cómodos y bien comunicados para recorrer la ciudad.
El Hotel Occidental Praha Five, situado en el barrio de Smíchov, es un hotel moderno y práctico, muy cerca del río Moldava y con buenas conexiones en transporte público con el centro histórico. Además, desde aquí comenzamos nuestra ruta en bicicleta por Praga.
También nos alojamos en el Grand Hotel Prague Towers, una opción algo más lujosa y con una estupenda piscina situada en la planta superior, desde la que se disfruta de unas magníficas vistas de la ciudad.
Descripción de la ruta por Praga en bicicleta
Como es lógico, puedes hacer muchos recorridos diferentes por Praga en bicicleta, pero este nos parece especialmente completo porque combina algunos de los lugares imprescindibles de la ciudad con rincones mucho menos turísticos. A lo largo de la ruta recorrerás el casco histórico, pedalearás junto al río Moldava, atravesarás algunos de los parques más bonitos de Praga, te asomarás a fantásticos miradores sobre la ciudad y descubrirás barrios modernos y sorprendentes obras de arte contemporáneo, entre ellas algunas de las famosas esculturas de David Černý.
Nuestro recorrido comienza en el barrio de Smíchov y cruza el Moldava por el puente ferroviario para dirigirse hacia Vyšehrad. Desde allí continúa junto al río hacia la Ciudad Vieja y Josefov, el barrio judío, pasando por algunos de los grandes iconos de Praga, como la Casa Danzante y el Puente de Carlos.
La ruta continúa siguiendo el Moldava hasta Troja, donde cruzamos de nuevo el río para adentrarnos en Stromovka, uno de los grandes pulmones verdes de Praga. Desde allí seguimos hacia el parque Letná, famoso por sus espectaculares vistas sobre el Moldava y los puentes de la ciudad, antes de continuar hacia Hradčany, el barrio del Castillo, y terminar recorriendo la encantadora isla de Kampa.
Si te apetece seguir descubriendo la cara más verde de la capital checa sobre dos ruedas, puedes combinar este itinerario con nuestra ruta por los parques de Praga y el río Moldava en bicicleta.

Para acercarnos al río Moldava comenzamos pedaleando por las calles de Smíchov, el barrio en el que estamos alojados. Es una zona animada y con mucho ambiente, con mercados, cafeterías y bares de aire hipster, que nos ha gustado mucho y que permite descubrir una cara de Praga bastante diferente a la del centro histórico.
Llegamos al Moldava y lo cruzamos por el puente ferroviario de Vyšehrad, que cuenta con pasarelas laterales para peatones y ciclistas. Merece la pena detenerse un momento durante el cruce, porque las vistas sobre el río y la ciudad son magníficas. A un lado destaca la silueta de Vyšehrad, con sus características torres, mientras que hacia el otro se abre una preciosa panorámica del Moldava y del perfil monumental de Praga.

Una vez en la orilla, lo mejor es descender hasta el paseo que discurre junto al río Moldava, reservado en buena parte a peatones y ciclistas. Es uno de los tramos más agradables de la ruta, prácticamente a nivel del agua y salpicado de bares y restaurantes con mucho encanto. Nosotros pasamos por la mañana y sus terrazas todavía estaban vacías, pero a otras horas del día la zona tiene muchísimo ambiente.
Siguiendo el paseo pasamos junto a algunos de los edificios más reconocibles de Praga, como la Casa Danzante y el Teatro Nacional, además de elegantes edificios de finales del siglo XIX y principios del XX que acompañan al Moldava en este tramo.
También dejamos a nuestro lado la Isla Eslava, Slovanský ostrov, donde se encuentra el palacio Žofín, y la cercana torre de agua Šítkovská vodárenská věž. Esta última esconde una curiosa historia: durante la época comunista fue utilizada por los servicios de seguridad checoslovacos como punto de vigilancia de algunas de las embajadas situadas en los alrededores.

Nos adentramos ya en el bullicio de la Ciudad Vieja de Praga, pasando junto a algunos de sus monumentos más emblemáticos: el Puente de Carlos, la Torre de la Ciudad Vieja y la iglesia de San Francisco de Asís. Por supuesto, merece la pena hacer una parada para contemplarlos y sacar algunas fotos, si la habitual avalancha de turistas de esta zona de Praga nos lo permite.

Otro buen lugar para hacer una parada es el parque situado frente al Rudolfinum, uno de los edificios más elegantes de Praga y sede de la Filarmónica Checa. Su entorno, junto al Moldava, es perfecto para descansar unos minutos antes de continuar pedaleando.
Desde aquí regresamos a la orilla del río y seguimos por el carril bici que se va alejando del casco histórico. Poco a poco dejamos atrás la Praga más monumental para adentrarnos en barrios modernos y amplias zonas verdes, siempre siguiendo el curso del Moldava.
Uno de los lugares que más nos sorprende en este tramo es Povltavská, una extensa zona verde junto al río donde se encuentra incluso un canal de aguas bravas para la práctica de kayak y piragüismo. Un rincón completamente diferente de la imagen que normalmente asociamos con Praga y que demuestra la cantidad de espacios al aire libre que esconde la ciudad.

Antes de llegar al Palacio de Troja abandonamos esta orilla del Moldava y cruzamos de nuevo el río para dirigirnos hacia el que es, para nuestro gusto, el parque más bonito de Praga: Stromovka.
Este enorme espacio verde fue originalmente un coto de caza de la realeza y hoy es uno de los grandes pulmones de la ciudad. Pedalear por sus caminos entre bosques, extensos prados y pequeños lagos es una auténtica delicia y supone un cambio radical después del bullicio del centro histórico.

Uno de sus rincones más curiosos es un pequeño lago con una isla a la que se puede acceder mediante una barca que se desplaza tirando de unas cuerdas, una de esas pequeñas sorpresas que vas encontrando mientras recorres el parque.
En el interior de Stromovka también se conserva el antiguo pabellón real de caza, conocido actualmente como Palacio de Verano del Gobernador, situado en una zona elevada del parque.

A continuación nos adentramos en el Parque Letná, uno de los grandes pulmones verdes de la capital checa. Es un lugar muy popular tanto entre locales como entre turistas pues ofrece una de las mejores panorámicas de Praga y sus puentes desde sus famosos miradores, en especial al atardecer. Es un parque muy romántico, con un lago central, terrazas y restaurantes.

Después descendemos de nuevo hacia la orilla del río Moldava para continuar nuestra ruta en bicicleta en dirección al barrio del Castillo, Hradčany. Este tramo ofrece algunas de las panorámicas más bonitas del recorrido, con unas magníficas vistas del Puente de Carlos y de la Ciudad Vieja desde la otra orilla del río.
Merece la pena detenerse unos minutos para disfrutar de la perspectiva, porque desde aquí se contempla una de las estampas más reconocibles y fotogénicas de Praga.

Abandonamos el barrio del Castillo pasando bajo el Puente Carlos y entramos en la Isla de Kampa, otro lugar cargado de romanticismo, con maravillosas vistas de la ciudad, y de arte de vanguardia. Aquí están los famosos bebés de Černý y el Museo Kampa de arte moderno.
Abandonamos el barrio del Castillo y, tras pasar bajo el Puente de Carlos, llegamos a la isla de Kampa, uno de los rincones más románticos y agradables de Praga. Rodeada por las aguas del Moldava y el canal Čertovka, combina preciosas vistas de la ciudad, zonas verdes y arte contemporáneo, por lo que es un lugar perfecto para hacer una última parada durante la ruta.
Aquí se encuentran los famosos Bebés de David Černý, unas enormes y sorprendentes esculturas que se han convertido en una de las obras más conocidas del provocador artista checo. Si te interesa su obra, puedes descubrir muchas más en nuestra ruta por las esculturas de David Černý en Praga.

También se encuentra en Kampa el Museo Kampa, dedicado al arte moderno y contemporáneo, cuyo entorno está salpicado de originales esculturas y obras de arte.
Desde la isla de Kampa solo nos queda volver a cruzar hacia Smíchov y recorrer de nuevo las calles del barrio hasta llegar al hotel donde habíamos comenzado la ruta.
Ponemos así punto final a un recorrido en bicicleta que nos ha permitido descubrir muchas caras diferentes de Praga: su centro histórico y monumental, las orillas del Moldava, algunos de sus parques más bonitos, barrios alejados de los circuitos turísticos y magníficos miradores sobre la ciudad.
Dónde comer en Praga
Aunque en el centro abundan los restaurantes turísticos, todavía encontrarás buenos lugares donde probar la cocina checa tradicional. Te recomendamos Lokál U Bílé kuželky, en Malá Strana, y U Červeného páva, U Zlatého Hada y el peculiar U Pivrnce, en la Ciudad Vieja.
Junto al Monasterio de Strahov está Strahov Monastery Brewery, que elabora su propia cerveza, y otro local precioso es el restaurante de la Casa Municipal, Obecní dům, con decoración art nouveau. Para algo más especial, prueba Mlýnec, junto al Puente de Carlos, o Restaurant 420, frente al Reloj Astronómico.
Seguro de viajes y asistencia sanitaria
Aunque en Europa la Tarjeta Sanitaria Europea cubre asistencia médica, un seguro de viaje es clave para imprevistos. Te recomendamos asegurarte con Heymondo, que ofrece una protección muy completa y cubre imprevistos como robos, cancelaciones, asistencia médica o repatriaciones. Además, reservando desde nuestro enlace tendrás un 5 % de descuento en tu seguro. Así podrás viajar con tranquilidad sabiendo que, pase lo que pase, estarás bien cubierto.

Track de la ruta Parques de Praga y río Moldava
Para más información de la ruta y descargar el track pincha en el siguiente enlace:
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Descubre la Praga más auténtica en bici
Recorrer Praga en bicicleta te permite descubrir una cara diferente de la ciudad, alejándote por momentos de las zonas más turísticas para pedalear por los lugares donde los propios habitantes pasean y hacen deporte. La ruta combina las orillas del Moldava, grandes parques y zonas verdes, espectaculares miradores y algunos de los lugares imprescindibles del casco histórico.
Además, hacerla en bicicleta eléctrica facilita mucho el recorrido y la convierte en una experiencia accesible para casi todo el mundo. Para nosotros fue una de las formas más divertidas y originales de descubrir Praga y una experiencia que, sin duda, repetiríamos.
Preguntas frecuentes sobre recorrer Praga en bicicleta
En general, Praga se puede recorrer bien en bicicleta, especialmente junto al río Moldava y por sus grandes parques. En el centro histórico hay que extremar la precaución por la cantidad de peatones, el tráfico y algunas calles adoquinadas.
Nosotros hicimos la ruta en bicicleta eléctrica y nos pareció una opción estupenda. Permite afrontar cómodamente las zonas con mayor desnivel y disfrutar de un recorrido bastante largo sin necesidad de tener una gran condición física.
Sí. Puedes alquilar una bicicleta y recorrer Praga por tu cuenta, aunque otra opción interesante es realizar un tour con guía, especialmente si quieres conocer curiosidades y lugares que suelen quedar fuera de los recorridos turísticos habituales.
Dependerá del itinerario y del número de paradas. Te recomendamos dedicar al menos medio día para poder pedalear con tranquilidad, detenerte en los miradores y parques y disfrutar de los lugares que encontrarás durante el recorrido.
Una ruta en bicicleta permite combinar algunos de los grandes atractivos de Praga, como la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos o Hradčany, con las orillas del río Moldava, la isla de Kampa y grandes espacios verdes como Stromovka y Letná. Una forma diferente de conocer tanto la Praga monumental como su cara más verde.

