Uno de esos pequeños tesoros escondidos entre los profundos valles de Asturias son las Cascadas de Oneta, declaradas Monumento Natural del Principado de Asturias. Tres cascadas de gran altura rodeadas de abundante vegetación y enclavadas en un entorno de enorme belleza.
La ruta a las Cascadas de Oneta acompaña al río entre verdes prados y pasa junto a antiguos molinos. Uno de los tramos más curiosos discurre incluso por el interior de uno de los canales que antiguamente llevaba el agua hasta los molinos.
Una ruta corta pero verdaderamente sorprendente, que te lleva a descubrir uno de los rincones naturales más bonitos de Asturias.
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Provincia: Asturias
Localidad: Oneta
Distancia: 3,5 km
Desnivel acumulado: 100 m
Duración: 1h 30 min
Tipo de ruta: Circular-lineal
Nivel de dificultad: Fácil
Apta para perros: Sí
Época recomendada: Cualquier época del año
Fuentes: No
Ruta señalizada: Sí
Accesible en autocaravana o furgoneta: Sí
Avance del vídeo de la ruta a las Cascadas de Oneta
Dónde se encuentran las Cascadas de Oneta
Dónde dormir cerca de la ruta a las Cascadas de Oneta
En estos valles aislados no hay demasiados alojamientos, algo que les da todavía más encanto si buscas tranquilidad y contacto con la naturaleza. Cerca de Oneta te recomendamos el Hotel Rural Yegauda Albeitar, situado en un entorno privilegiado y con unas vistas increíbles.
Cómo llegar al inicio de la ruta
La ruta a las Cascadas de Oneta comienza en la pequeña aldea de Oneta, perteneciente al concejo de Villayón. Puedes llegar por la AS-36 desde Luarca o por la AS-25 desde Navia.
Las carreteras son estrechas, aunque perfectamente accesibles con vehículos grandes como autocaravanas. Nosotros llegamos sin problema. En Oneta hay además un amplio aparcamiento donde también pueden estacionar autocaravanas.
Coordenadas GPS: 43.46431, -6.66748.
Descripción de la ruta a las Cascadas de Oneta
Junto al aparcamiento hay un albergue y, un poco más arriba, se encuentra la Ermita de Santa María de Oneta. Merece la pena acercarse a verla antes de comenzar la ruta.
El sendero está bien señalizado. Debes tomar una pista que comienza a descender por el valle, entre verdes pastos y con preciosas vistas de los montes que lo rodean.

Al terminar la pista comienza un sendero que se adentra en una densa y húmeda masa arbolada de robles, fresnos y castaños mientras se aproxima al río. Aquí empieza el tramo más espectacular de la ruta.
Poco después aparece ante ti la primera de las Cascadas de Oneta, la Firbia, formada por las aguas del río Acebo.

La Firbia es un espectacular salto de agua de 38 metros de altura, con una gran poza a sus pies rodeada de enormes bloques de piedra procedentes de desprendimientos. Las paredes están cubiertas de helechos y musgo, mientras un denso bosque de robles y abedules envuelve la cascada.
El entorno es majestuoso, uno de esos lugares en los que puedes sentir de cerca la impresionante fuerza de la naturaleza.

Para continuar hasta la segunda cascada, la Ulloa, debes regresar al sendero y seguir río abajo. En este tramo vas a pasar junto a varios antiguos molinos, entre ellos el Molino de Abajo y el Molino Casa Real, que todavía conservan parte de su antigua maquinaria.

Uno de los tramos del sendero discurre por el interior del antiguo canal que abastecía de agua a los molinos. A tu lado, el río avanza entre pequeños saltos de agua y rápidos, haciendo que este tramo sea especialmente bonito.

Un poco más abajo, el sendero se vuelve más abrupto y exigente para descender hasta la Cascada de Ulloa. Vale la pena el esfuerzo. Aunque es menos alta que la Firbia, también resulta impresionante y se encuentra en un entorno de gran belleza.
A sus pies se forma una poza de aguas cristalinas, rodeada de abundante vegetación y grandes rocas cubiertas de musgo. Un rincón muy romántico.

Más abajo se encuentra la tercera de las Cascadas de Oneta, la Maseirúa, aunque su acceso es complicado y no es recomendable intentar descender hasta ella.
El camino de regreso se realiza por el mismo sendero, lo que te permite volver a disfrutar de estos preciosos parajes desde otra perspectiva.
Dónde comer cerca de las Cascadas de Oneta
Para comer cerca de las Cascadas de Oneta puedes acercarte hasta Villayón, donde encontrarás restaurantes de comida casera y platos tradicionales de la zona. Nosotros te recomendamos El Torneiro y Casa Nito Villayón.
Dónde pernoctar en autocaravana o furgoneta
En el propio aparcamiento de las Cascadas de Oneta, desde donde comienza la ruta, se puede pernoctar con autocaravana o furgoneta, aunque no dispone de servicios para autocaravanas.
Si prefieres alojarte en un camping, te recomendamos el Camping La Cascada, en Arbón, un lugar tranquilo y situado cerca del embalse.
Coordenadas GPS: 43.481567, -6.70268.

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Track de la ruta a las Cascadas de Oneta
Para más información de la ruta y descargar el track pincha en el siguiente enlace:
Cascadas de Oneta, un rincón mágico de Asturias
La ruta a las Cascadas de Oneta es una de esas excursiones que sorprenden mucho más de lo esperado. El agua, los antiguos molinos y los senderos que se adentran en un bosque cubierto de musgo crean un paisaje de enorme belleza.
La espectacular Firbia y la escondida Ulloa son las grandes protagonistas de una ruta corta pero llena de rincones especiales. Si estás recorriendo el occidente de Asturias, merece la pena acercarse hasta Oneta y descubrir este pequeño tesoro natural.
Preguntas frecuentes sobre las Cascadas de Oneta
Las Cascadas de Oneta se encuentran junto a la aldea de Oneta, perteneciente al concejo de Villayón, en Asturias. La ruta comienza en el aparcamiento situado a la entrada de la localidad.
El conjunto está formado por tres cascadas: Firbia, Ulloa y Maseirúa. Las dos primeras son accesibles por el sendero, mientras que el acceso a Maseirúa es complicado y no recomendamos descender hasta ella.
La ruta no presenta grandes dificultades hasta la Firbia. Para llegar a la Cascada de Ulloa el sendero se vuelve más abrupto y exigente, por lo que conviene extremar la precaución, especialmente si el terreno está húmedo.
En Oneta hay un amplio aparcamiento junto al inicio de la ruta, accesible también para autocaravanas.
El primer tramo y el acceso a la Cascada de Firbia son los más sencillos. El descenso hacia Ulloa es más abrupto, por lo que si vas con niños tendrás que valorar continuar en función de su edad y experiencia.

